Hoy me llamo un doctor, amigo mío, y me estuvo diciendo de los síntomas del trastorno bipolar. Desafortunadamente, éste es uno de los trastornos no diagnosticados más comunes de nuestra sociedad. Y yo creo que es fácilmente el más centrado en las finanzas.
Algunas de las características que hacen de esta enfermedad una tan común es que son periodos de estar de buenas, hiperactividad y movimiento, y una etapa de depresiones, que pueden ser muy bien entendidas por las personas a tu alrededor con “está de buenas”, ” de malas”, “tuvo una mala racha”, o “es muy fiestera y ahora se calmó tantito”.
Financieramente, es un desastre. En las etapas de depresión maníaca (conocidas como las altas), las personas que tienen este síndrome gastarán todo, si tienen tarjetas las llenarán, pedirán prestado, irán a los mejores lugares y si no pueden pagarlos, harán que alguien más lo haga por ellas. Son los más sociales, y mucha gente les agrada. Vaya, son el alma de la fiesta: son excelentes en la manipulación social.
Nunca pueden ahorrar, ni planear, porque el mismo trastorno les genera una faceta antisocial en donde todos están mal, excepto ellos, son las víctimas de la sociedad y nadie los comprende. En las etapas depresivas, son presa fácil de los oportunistas que les quitan el dinero que tienen.
Usualmente tienen otros ingredientes en el cuadro que hacen que sean incapaces de generar riqueza. Son people-pleasers: esas personas que se la pasan complaciendo y haciendo todo por las personas a su alrededor, aun a costa del beneficio propio, lo cual usualmente los hace trabajadores frustrados, ya que no obtendrán ascensos ni éxito profesional.
Donde son más funcionales es como ‘artistas’, muchos actores, cantantes, etc., son bipolares. Los más sonados usualmente acaban siendo los que se suicidan en el pináculo de su carrera sin motivo aparente. Es en este tipo de ambiente donde mejor se esconden las personas con este trastorno porque el trabajo en sí no requiere constancia, ni supervisión y todos estamos acostumbrados a ver a muchos “artistas” muriendo de hambre o que son excéntricos.
Seguramente conoces a alguien con este cuadro, no necesariamente significa que sean bipolares, pero sí que tienen una alta tendencia a serlo. Lo lamentable es que este síndrome no es diagnosticado oportunamente, el costo del tratamiento es alto y los pacientes se niegan a tomarlo. Es incurable y sus consecuencias personales y financieras son muy graves.




