Hoy estamos en el día en que el aspirante presidencial Enrique Peña Nieto dejó claro que no lee (o no sabe leer) y que ningún libro ha tenido alguna influencia en su vida. Seguramente porque no los conoce.

Este año llevo leídos unos 127 libros, incluidas novelas, libros de ventas, de superación personal y muchos, muchos clásicos. Y te quiero compartir lo que he aprendido y que te va a ayudar con tus finanzas personales.

  1.  El poder cambia de manos. En los libros de Julio Verne, H. G Wells y Sir Arthur Conan Doyle -quienes crearon personajes como el Capitán Nemo, los aliens de la guerra de los mundos y Sherlock Holmes-, el centro del mundo era Inglaterra, entiéndase Londres. Después de la Segunda Guerra Mundial, Estados Unidos y la pragmática Nueva York es donde pasa todo. Últimamente más y más autores contemporáneos piensan en Japón y China en sus libros, ¿Será una predicción?
  2. Las personas siguen siendo las mismas. Las cosas que escribió Maquiavelo respecto al poder, la servidumbre y las relaciones entre los príncipes y el pueblo siguen siendo iguales. Y la Utopía de Sir Thomas Moore sigue siendo un sueño guajiro, en el cual, para mi sorpresa, se basó el socialismo. Los seres humanos no nacimos libres de ambición; por eso nuestras aspiraciones nunca podrán ser homogeneizadas.
  3. Seguimos quejandonos de lo mismo. Los pobres han existido toda, toda la historia. La desigualdad social también. Y los ricos siguen haciéndose más ricos (algunos también se vuelven pobres). Las circunstancias han cambiado (en la época de Sherlock Holmes era perfectamente aceptable que fuera cocainómano y adicto a la morfina), y ahora estamos mejor como sociedad ¡y las mujeres avanzamos! ¡Woohoo!
  4. Luchar siempre esta de moda. Los que salen adelante se basan en su actitud, su empuje y en no tener límites en la mente.

Mi extensa lectura de este año empezó como un experimento para ver si podía leer 100 libros, ya que gracias a mi Amazon Kindle estaban gratuitos y disponibles 24/7. El resultado es que este año mis ingresos se duplicaron, mi actitud cambió y he crecido como persona.

Pon a prueba esta sencilla receta: cada oportunidad, lee un libro clásico, uno de tu campo y uno que te ayude a ser mejor persona, durante un año y ve qué hace por tu bolsillo.

Me despido con una frase de un libro de Brian Tracy:

“El 20% de las personas de éxito hacen el 80% de los ingresos, eso quiere decir que el 80% de las otras personas se reparte el 20% restante. Tu trabajo en la vida es ser del 20% de éxito”.

¿Es la libertad financiera tu objetivo?

Hace unos días la secretaria de mi oficina me hizo esta pregunta. Le contesté “es tener una cantidad de dinero o fuentes de ingresos que te permiten vivir, trabajes o no”. El concepto le pareció un poco extraño.

Eso a mí me dejo pensando porque, en estricto sentido, todos estamos “trabajando” para lograr la libertad financiera. ¿O no es así?

¿Para que ganamos el dinero?

Algunos lo ganan para dárselo al banco; otros para la concesionaria de su preferencia.

Y tú ¿para quien trabajas? ¿Trabajas para tí?

Muchas personas piensan primero en gastar en bienes que se devalúan (coches, por ejemplo) o hacer compras, y rara vez en invertir a largo plazo. En el mejor de los casos, acaban trabajando para pagar una hipoteca cara (bancaria) o no tan cara (INFONAVIT), y nunca se proponen la idea de trabajar en ser libres: trabajar para ellos mismos.

¿Como conseguir la libertad financiera?
Como mencioné, hay más de una forma.

La primera es generar un ahorro que te permita vivir de tus intereses (esto es lo que yo hago para mis clientes), por ejemplo. Si tus gastos son de $10,000 al mes, ahorrando $3´000,000 a un súper austero 4% anual, vivirías de tus intereses. A un interés mayor con algo de riesgo de un 8%, sólo tendrás que ahorrar la mitad, $1’500,000.

Por otro lado, si tuvieras un ingreso pasivo a través de un fideicomiso o renta, también podrías conquistar la libertad financiera. Por ejemplo, un fideicomiso que por cada millón de pesos te de $65,000 al año a perpetuidad, es una muy buena opción para garantizar tu libertad y estilo de vida de por vida (también hago esto por mis clientes).

Derechos de autor, inversiones en bienes raíces e inversiones capitalistas en negocios, también te pueden ayudar a lograr este objetivo.

¿Cómo calculo cuánto necesitaré para ser libre financieramente?

La formula más sencilla es multiplicar el ingreso mensual deseado por 12 (para sacar tu necesidad de ingreso anual) y al resultado dividirlo entre la tasa de interés anual entre 100.

Por ejemplo:

$20,000 mensuales a una tasa de 6%.

$20,000 x 12 = $240,000 / (6/100) = $240,000/0.06 = $4’000,000

Piensa que significaría para tí poder trabajar por gusto y no por necesidad; tener la libertad de elegir cómo vivir tu vida; invertir tu tiempo en lo que amas y pasarlo con las personas importantes para ti. ¿Vale la pena luchar por ser libre financieramente?

Déjame un comentario para ver qué piensas.

Ser emocional con tu dinero sale caro

Muchas de las personas que me escriben empiezan a preocuparse por su dinero después de que se han metido en un buen lío con diferentes acreedores. Desafortunadamente, las finanzas personales tienen un elemento que no es cuantitativo: “las emociones”.

Cuando tú relacionas directamente el gastar con “felicidad”, pronto te encontrarás gastando en muchas cosas que no necesitas, y a la larga te mantendrá viviendo al día o peor.

Cuántas deudas no se producen por querer procurar a un ser querido (aunque no se tenía el dinero), por dar apariencias de riqueza o simplemente por un revés familiar; por enamorarse de un coche o una casa que están fuera de las posibilidades y permanecer quebrado varios años.

Si no tomas el elemento emocional y aprendes a “cambiar de canal”, permanecerás en el perpetuo ciclo de compras, crédito y pagos. El primer paso entonces sería encontrar “felicidad” en tener ahorros e inversiones.

Crea una cuenta dedicada al éxito financiero y ahorra disciplinadamente para lograr tu libertad financiera, y hazlo aunque estés endeudado o vivas al día.

Los accidentes e imprevistos no saben si ese mes ya no te queda crédito o si no tienes dinero en la cuenta: pasarán de cualquier modo. Por eso, si no puedes ahorrar un 10% de tu ingreso, inicia por lo menos con un 1% para ir formando tu fondo de emergencia.

Otro de los fenómenos que he encontrado en las personas que viven al día, y que dicen que no pueden ahorrar es que al adquirir un nuevo compromiso, con un objetivo que realmente les guste, ajustan misteriosamente sus gastos y re-arreglan su presupuesto de manera intuitiva. Por ejemplo, una de mis amigas que siempre se gasta todo, adquirió un auto y se ajustó sin endeudarse a pagar $4,000 al mes. Igual podría haber sido para un plan de ahorro, pero ganó de nuevo el factor emocional. Nos gustan los juguetes; no los ahorros.

Da un paso hoy hacia tu libertad financiera y toma la responsabilidad sobre tu dinero. Y date cuenta que son el compromiso contigo mismo y la disciplina los que te llevarán al éxito sin importar donde te encuentres hoy.

No seas víctima de los ladrones de cuello blanco

…Seguramente lo será.

Esta semana estaba viendo el estreno en Discovery Channel de su nueva serie “Estafados” (“I Was Conned“), en la cual había 3 casos de estafadores que habían hecho lo necesario para ‘desaparecer’ todos los ahorros que tenían sus clientes.

El primer caso fue con Forex, este sistema no regulado donde la idea es que a través de cambios de monedas (dólar-yen-peso, etc.) se logra una ganancia cambiaria, la cual resulta muy atractiva. De tal suerte que el personaje del cuento les vendía la idea de que iban a hacer mucho dinero sin riesgo.

Así fue como la pareja del programa metió todos sus ahorros del retiro, y saco una segunda hipoteca y la invirtió en eso. El resultado fue perder todo su dinero, su casa y quedar con un futuro bastante incierto.

Parece lejano: cosas que no pasan aquí; pero desafortunadamente esta más cerca de lo que creemos. Cuando estaba empezando en el corretaje de seguros, me contactó una señorita y me citó en uno de los edificios más caros de la Ciudad de México. Cuando llegué estaba una secretaria tras un escritorio de una oficina recubierta de madera y mármol que gritaba aquí hay dinero.

Me recibió la señorita muy arreglada y en lugar de comprarme un seguro, ella me vendió la idea de trabajar para ella trayendo clientes para sus Forex (en ese momento poco conocidas), y me explicó que era una plataforma en no sé donde, etc. La entrada al negocio eran $150,000 pesos.

Yo no estaba convencida porque, de nuevo, sonaba demasiado bueno para ser cierto. Ya sabes: hacer miles de pesos (eventualmente millones), desde la comodidad de tu casa, con tu computadora y un mínimo conocimiento del asunto.

Amablemente le agradecí su tiempo y salí de ahí, ella me estuvo persiguiendo por un tiempo, y en una ocasión me presentó a algunos de sus inversionistas. Recuerdo que la “capitana” de ese equipo era una muchacha joven, que estaba apostando con el dinero de su papá. Esto no me latió. Nuestra entrevista final fue cuando se estaban mudando a toda prisa de su oficina ya que la renta vencía al mes siguiente.

Lo ultimo que supe es que se había mudado a Cuernavaca a seguir buscando clientes. No se si acabó en fraude o no. A todas luces me lo parecía. Y de nuevo está el elemento humano: queremos creer en cosas que sabemos no son ciertas.

Al igual que la TV nos vende remedios mágicos para todos nuestros males, queremos que nuestro dinero dé muchos rendimientos SIN riesgos. Y estamos dispuestos a caer con quien nos prometa esto.

La primera línea de defensa de tu dinero eres tú; y piensa en estos simples consejos cuando estés evaluando una inversión.

  • ¿Es demasiado bueno para ser cierto? Usualmente este tipo de “inversiones” son fraudes. Como el Publi XIII, que te daban un coche por el 30% de su valor… y resultó un mega fraude.
  • No inviertas en cosas que no entiendes. Si no lo puedes entender, probablemente hay alguna buena razón; no tengas miedo a hacer “preguntas tontas”; investiga a tu satisfacción antes de dar dinero.
  • Diversifica. Si piensas arriesgarte, no pongas todos los huevos en la misma canasta. Podrías caerte y quedarte sin nada.

Un hombre no es un plan

by Larissa Marquez · 0 comments

Que pasa cuando las cosas salen mal

Que pasa cuando las cosas salen mal

El título es una frase que me encantó, aunque debo aclarar que no es de mi creación sino más bien de un Webcast acerca del Retiro para Mujeres de Merryl Lynch. Les pongo el enlace por si quieren verlo. Esta en inglés, y es uno de los más completos que he visto.

Las estadísticas que mencionan son alarmantes, especialmente para el grueso de las mujeres que no han tomado responsabilidad de su vida financiera. Por ejemplo, si una mujer deja de trabajar un par de años perderá el 30% de su ingreso si decide regresar a trabajar y si son 5 años, la mitad.

En caso de divorcio, su estilo de vida caerá entre un 30 y 60% mientras el del hombre subirá un 40%. Las buenas noticias es que en Estados Unidos hay más mujeres en la Universidad que hombres, y poco a poco la mayoría de los trabajos son cubiertos por mujeres.

Aun con las estadísticas desalentadoras acerca del matrimonio, existen muchas mujeres que no toman parte en las decisiones financieras de pareja, con consecuencias extremas. Recuerdo que una vez visite una mujer recién divorciada, y su situación era terrible. Queremos creer que nuestras leyes nos defienden, pero aún esta muy atrasada la situación como para hacer que los hombres paguen las pensiones alimenticias, sobre todo cuando los hijos no eran tan importantes para ellos. Recuerdo que esta mujer tenia que mantener a 3 hijos, y el esposo quería quitarle la casa y estaba atrasado con los pagos de pensión. Su caso se trataba de supervivencia. Ella no había trabajado desde que se casaron y obvio tenia que conformarse con el dinero que obtuviera.

Bien dice el dicho que “las mujeres mexicanas son muy luchonas. Y ¿será necesario pasar por esto? ¿Qué podemos hacer como mujeres, casadas, solteras, divorciadas o viudas? La respuesta es aprender…

Tener cuentas bancarias separadas y a veces secretas puede parecer radical, pero es necesario. Perder tu libertad financiera, y ponerla en manos de alguien que puede no estar ahí mañana, es parte de los escenarios que hay que tomar en cuenta.

“El que tiene la lana, tiene el poder”, ¡es cierto! Ayer estaba platicando con unas amigas y una de ellas, divorciada, nos refería el sentimiento de incomodidad al no tener dinero propio, aunque su ex-esposo no era codo ni nada: estaba ahí siempre.

Del otro lado de la moneda, platicando con uno de mis clientes, salió el tema del casamiento de uno de sus amigos. Él empezó a salir con su actual esposa cuando eran adolescentes y ella quedó embarazada antes de iniciar la universidad. Actualmente tienen problemas porque ella no quiere ni estudiar, ni trabajar, y su marido siente que ella dejó de crecer y han empezado el camino del distanciamiento. ¿Cuanto durará eso? ¿Que pasará si llegaran a divorciarse y ella tiene Prepa como su máximo nivel de estudio?

Las mujeres “muy bellas”, puede que tengan al siguiente comprado si el actual no les funciona pero “aun la belleza cansa”, como decía José José. O se desvanece. ¿Y entonces?

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