Cuida tu economía familiar planteándote un sencillo plan de ahorro

by Liliana Costa · 0 comments

Planea mejor y beneficia tu ahorro

Planea mejor y beneficia tu ahorro

La mayoría de los economistas recomiendan que se reserve el 10% del sueldo mensual para crear de forma continua un colchón de apoyo al que recurrir en momentos puntuales en los que haya que cubrir un gasto extraordinario considerable. Sin embargo, el ahorro en buena parte de las familias se ha convertido prácticamente en una misión imposible, ya que se ven obligadas prácticamente a hacer equilibrios para estirar el sueldo y cubrir todas las necesidades.

Aunque no podamos generalizar, es cierto que también es posible que en muchos casos estemos viviendo por encima de nuestras posibilidades, ahogando poco a poco nuestra economía familiar.

Por eso, no debemos desesperarnos, simplemente debemos llevar a cabo una serie de pautas para después no lamentarnos y no tener que realizar enormes sacrificios. Pequeños cambios en nuestra conducta diaria pueden hacer que nuestro hogar pase de ser una casa a punto de la quiebra a ser una familia sin apuros económicos.

  • Mantén un balance con todos tus ingresos y gastos. La mejor forma de mantener el dinero controlado es planificando con antelación. Apuntando todas las entradas y salidas de capital que tengamos. Para ello, lo ideal es llevar un balance, ya sea en papel o en la computadora apuntando exactamente cuanto dinero recibimos y cuanto nos gastamos, así como el origen del mismo. Dentro de los gastos podemos apuntar una cantidad de dinero extra, un colchón que nos pueda servir en caso de necesidad.De este modo, no nos encontraremos de repente sin dinero y sin saber muy bien dónde nos lo hemos gastado.
  • Ten en cuenta tus gastos fijos. Existen una serie de gastos que se suelen mantener de forma continua todos los meses, como es por ejemplo la luz o el agua. Jamás debemos de olvidarnos de estos gastos y tenerlos muy en cuenta a la hora de calcular cuanto dinero nos podemos gastar realmente al mes. Otros gastos, como las facturas, pueden variar un poco y pagarse cada mes, dos meses o una vez al año, en todo caso no debemos pasarlas nunca por alto y ajustar nuestro gasto para que no supongan un problema.
  • Opta por el mercado de segunda mano para tus regalos. Desgraciadamente, llega el momento en que un objeto está tan perjudicado que no nos queda más remedio que tirarlo y comprar uno nuevo. En estos casos, antes de lanzarnos a la tienda por uno nuevo, podemos comprar uno usado, buscando por ejemplo, en páginas de clasificados online, donde la oferta suele ser muy grande. Los objetos de segunda mano suelen tener considerables descuentos respecto a un producto nuevo, funcionando en la mayoría de los casos igual de bien si se han utilizado de forma correcta. La mayoría de ellos han sido usados solo una vez o ni siquiera fueron nunca usados. Navega por Internet. Podrás encontrar infinitos productos que necesites a mucho mejor precio del oficial en el mercado físico.
  • Ahorra agua y energía. La forma más sencilla de ahorrar en la economía familiar es tan simple como cerrar un grifo o apagar una luz. Si llevamos a cabo pequeños cambios, como cambiar los baños por duchas o bajar la intensidad del aire acondicionado un poco, cuando lleguen las facturas notaremos un importante descuento en nuestra factura. Además, por si esto fuera poco, este comportamiento es tan beneficioso para nuestra economía familiar como para el medio ambiente.
  • Usar el crédito con misura. Intente pagar con el cash, con lo que realmente tenga en contante. Evite utilizar la tarjeta de crédito desmesuradamente. Endeudarse nunca será una buena opción. Utilice el dinero reservado para los gastos puntuales. Se sentirá mucho mejor y sobretodo más relajado.
  • ¿Arreglar lo que está roto?. La sociedad actual, obsesionada siempre por el cambio y la novedad, ha implementado un comportamiento basado en la actualización constante, el consumismo. De este modo, cuando algo nos parece obsoleto o sufre un pequeño problema se opta por tirarlo y comprar uno nuevo. Este comportamiento es muy perjudicial para nuestro bolsillo, ya que muchas veces tiramos cosas que solo necesitan un leve arreglo para funcionar perfectamente.
  • Recicla para dar nueva vida a tus objetos. Una botella de cristal se puede convertir en un jarrón o una camiseta vieja de algodón puede pasar a ser un par de trapos para limpiar cristales. Antes de tirar cualquier cosa no está de más dar un par de vueltas a la cabeza para encontrar una nueva vida a nuestros desperdicios, ya que nunca sabemos que puede tener un nuevo uso en potencia.
  • Saber mantenerse en el “no”. Es importante saber decir no a propuestas comerciales que no nos interesan. Saber decir no a ciertas compras que son innecesarias.
  • Controlar la compra. Uno de los gastos más elevados todos los meses para las familias el presupuesto destinado a comida. Sobretodo si se trata de una familia numerosa. Es sorprendente como una reducción todos los días de los gastos de la compra pueden suponer un gran ahorro a final de mes o final de año. Controla los precios de los productos al detalle.

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