Muchas de las personas que me escriben empiezan a preocuparse por su dinero después de que se han metido en un buen lío con diferentes acreedores. Desafortunadamente, las finanzas personales tienen un elemento que no es cuantitativo: “las emociones”.
Cuando tú relacionas directamente el gastar con “felicidad”, pronto te encontrarás gastando en muchas cosas que no necesitas, y a la larga te mantendrá viviendo al día o peor.
Cuántas deudas no se producen por querer procurar a un ser querido (aunque no se tenía el dinero), por dar apariencias de riqueza o simplemente por un revés familiar; por enamorarse de un coche o una casa que están fuera de las posibilidades y permanecer quebrado varios años.
Si no tomas el elemento emocional y aprendes a “cambiar de canal”, permanecerás en el perpetuo ciclo de compras, crédito y pagos. El primer paso entonces sería encontrar “felicidad” en tener ahorros e inversiones.
Crea una cuenta dedicada al éxito financiero y ahorra disciplinadamente para lograr tu libertad financiera, y hazlo aunque estés endeudado o vivas al día.
Los accidentes e imprevistos no saben si ese mes ya no te queda crédito o si no tienes dinero en la cuenta: pasarán de cualquier modo. Por eso, si no puedes ahorrar un 10% de tu ingreso, inicia por lo menos con un 1% para ir formando tu fondo de emergencia.
Otro de los fenómenos que he encontrado en las personas que viven al día, y que dicen que no pueden ahorrar es que al adquirir un nuevo compromiso, con un objetivo que realmente les guste, ajustan misteriosamente sus gastos y re-arreglan su presupuesto de manera intuitiva. Por ejemplo, una de mis amigas que siempre se gasta todo, adquirió un auto y se ajustó sin endeudarse a pagar $4,000 al mes. Igual podría haber sido para un plan de ahorro, pero ganó de nuevo el factor emocional. Nos gustan los juguetes; no los ahorros.
Da un paso hoy hacia tu libertad financiera y toma la responsabilidad sobre tu dinero. Y date cuenta que son el compromiso contigo mismo y la disciplina los que te llevarán al éxito sin importar donde te encuentres hoy.
