El título es una frase que me encantó, aunque debo aclarar que no es de mi creación sino más bien de un Webcast acerca del Retiro para Mujeres de Merryl Lynch. Les pongo el enlace por si quieren verlo. Esta en inglés, y es uno de los más completos que he visto.
Las estadísticas que mencionan son alarmantes, especialmente para el grueso de las mujeres que no han tomado responsabilidad de su vida financiera. Por ejemplo, si una mujer deja de trabajar un par de años perderá el 30% de su ingreso si decide regresar a trabajar y si son 5 años, la mitad.
En caso de divorcio, su estilo de vida caerá entre un 30 y 60% mientras el del hombre subirá un 40%. Las buenas noticias es que en Estados Unidos hay más mujeres en la Universidad que hombres, y poco a poco la mayoría de los trabajos son cubiertos por mujeres.
Aun con las estadísticas desalentadoras acerca del matrimonio, existen muchas mujeres que no toman parte en las decisiones financieras de pareja, con consecuencias extremas. Recuerdo que una vez visite una mujer recién divorciada, y su situación era terrible. Queremos creer que nuestras leyes nos defienden, pero aún esta muy atrasada la situación como para hacer que los hombres paguen las pensiones alimenticias, sobre todo cuando los hijos no eran tan importantes para ellos. Recuerdo que esta mujer tenia que mantener a 3 hijos, y el esposo quería quitarle la casa y estaba atrasado con los pagos de pensión. Su caso se trataba de supervivencia. Ella no había trabajado desde que se casaron y obvio tenia que conformarse con el dinero que obtuviera.
Bien dice el dicho que “las mujeres mexicanas son muy luchonas“. Y ¿será necesario pasar por esto? ¿Qué podemos hacer como mujeres, casadas, solteras, divorciadas o viudas? La respuesta es aprender…
Tener cuentas bancarias separadas y a veces secretas puede parecer radical, pero es necesario. Perder tu libertad financiera, y ponerla en manos de alguien que puede no estar ahí mañana, es parte de los escenarios que hay que tomar en cuenta.
“El que tiene la lana, tiene el poder”, ¡es cierto! Ayer estaba platicando con unas amigas y una de ellas, divorciada, nos refería el sentimiento de incomodidad al no tener dinero propio, aunque su ex-esposo no era codo ni nada: estaba ahí siempre.
Del otro lado de la moneda, platicando con uno de mis clientes, salió el tema del casamiento de uno de sus amigos. Él empezó a salir con su actual esposa cuando eran adolescentes y ella quedó embarazada antes de iniciar la universidad. Actualmente tienen problemas porque ella no quiere ni estudiar, ni trabajar, y su marido siente que ella dejó de crecer y han empezado el camino del distanciamiento. ¿Cuanto durará eso? ¿Que pasará si llegaran a divorciarse y ella tiene Prepa como su máximo nivel de estudio?
Las mujeres “muy bellas”, puede que tengan al siguiente comprado si el actual no les funciona pero “aun la belleza cansa”, como decía José José. O se desvanece. ¿Y entonces?
